viernes, 31 de julio de 2015

Canciones que no dejan de sonar...

I know you only have time,
to love me.
You've got nothing better to do...










jueves, 30 de julio de 2015

El hombre de las nubes.

Al pintor inglés John Constable (1776-1837) lo llamaban "el hombre de las nubes" por el detalle y minucia que empleaba al dibujarlas; decía que el cielo era la fuente de luz en la naturaleza y que él era capaz de dominarlo todo...









miércoles, 29 de julio de 2015

Para quién escribo.

                I

¿Para quién escribo?, me preguntaba el cronista, el periodista
        o simplemente el curioso.

No escribo para el señor de la estirada chaqueta, ni  para 
        su bigote enfadado, ni siquiera para su alzado índice
        admonitorio entre las tristes ondas de música.

Tampoco para el carruaje, ni para su ocultada señora
         entre vidrios, como un rayo frío, el brillo de los im-    
         pertinentes).

Escribo acaso para los que no me leen. Esa mujer que
         corre por la calle como si fuera a abrir las  puertas
         a la aurora.

O ese viejo que se aduerme en el banco de esa plaza
        chiquita, mientras el sol poniente con amor le toma,    
        le rodea y le deslíe suavemente en sus luces.

Para todos los que no me leen, los que no se cuidan de mí,
        pero de mí se cuidan (aunque me ignoren).

Esa niña que al pasar me mira, compañera de mi aventura,
        viviendo en el mundo.

Y esa vieja que sentada a su puerta ha visto vida, paridora
        de muchas vidas, y manos cansadas.

Escribo para el enamorado; para el que pasó con su angustia
        en los ojos; para el que le oyó; para el que al pasar no       
        miró; para el que finalmente cayó cuando preguntó y no   
         le oyeron.

Para todos escribo. Para los que no me leen sobre todo
        escribo. Uno a uno, y la muchedumbre. Y para los
        pechos y para las bocas y para los oídos donde, sin 
        oírme,
está mi palabra.


II

Pero escribo también para el asesino. Para el que con
         los ojos cerrados se arrojó sobre un pecho y comió 
         muerte y se alimentó, y se levantó enloquecido.

Para el que se irguió como torre de indignación, y se
        desplomó sobre el mundo.

Y para las mujeres muertas y para los niños muertos, y
        para los hombres agonizantes.

Y para el que sigilosamente abrió las llaves del gas y la
        ciudad entera pereció, y amaneció un montón de cadá-
        veres.

Y para la muchacha inocente, con su sonrisa, su cora-
         zón, su tierna medalla, y por allí pasó  un ejército de
        depredadores.

Y para el ejército de depredadores, que en una galopada 
        final fue a hundirse en las aguas.

Y para esas aguas, para el mar infinito.
Oh, no para el infinito. Para el finito mar, con su limita-
        ción casi humana, como un pecho vivido.

(Un niño ahora entra, un niño se baña, y el mar, el cora-    
        zón del mar, está en ese pulso.)

Y para la mirada final, para la limitadísima Mirada Final,
        en cuyo seno alguien duerme.

Todos duermen. El asesino y el injusticiado, el regu-
        lador y el naciente, el finado y el húmedo, el seco
        de voluntad y el híspido como torre.

Para el amenazador y el amenazado, para el bueno y el
        triste, para la voz sin materia
        y para toda la materia del mundo.

Para tí, hombre sin deificación que, sin quererlas mirar,
        estás leyendo estas letras.

    Para tí y todo lo que en ti vive,
yo estoy escribiendo.


Vicente Alexaindre




Isabelle Arsenault

martes, 28 de julio de 2015

Freedom.

Joey Alexander tiene 11 años y ha revolucionado la escena del jazz en Estados Unidos y llega para quedarse...




freedom - Loui Jover

lunes, 27 de julio de 2015

El rebaño.

Debes abandonar el rebaño.
Es urgente.
Y es lo mejor para todos.
No, no estamos hablando de echarte a la montaña y alejarte de la civilización ni de convertirte en un personaje inadaptado y antisocial incapaz de relacionarse con el resto de la sociedad.
Alejarte del rebaño es un arduo trabajo psicológico, que implica la recuperación del propio poder y criterio por encima de la opinión del resto del mundo.
Un acto de extrema responsabilidad y generosidad, rayando en el heroísmo, pues no te reportará beneficios sociales, reconocimiento, ni recompensas materiales.
No se trata pues de un acto de rebeldía adolescente, ni de una pataleta inconformista sin consecuencias.
Es mucho más profundo: se trata de dar un salto evolutivo como individuo que favorece el salto evolutivo de toda la especie humana.
Un ejercicio enriquecedor pero ingrato, muchas veces solitario y doloroso, pero que todos debemos emprender sin más dilación.
Y es que paradójicamente, abandonar el rebaño es la mejor manera de salvar al propio rebaño de sí mismo.

No te quepa ninguna duda de ello.




sábado, 25 de julio de 2015

Severa conminación de un ciudadano del mundo.



Mataos
pero dejad tranquilo a ese niño que duerme en una cuna.
Si vuestra rabia es fuego que devora tal cielo
y en vuestras almohadas crecen las pistolas:
destruíos aniquilaos ensangrentad
con ojos desgarrados los acumulados cementerios
que bajo la luna de tantas cosas callan
pero dejad tranquilo al campesino
que cante en la mañana
el azul nutritivo de los soles.

Invadid con vuestro traqueteo
los talleres los navíos las universidades
las oficinas espectrales donde tanta gente languidece
triturad toda rosa hallad al noble pensativo
preparad las bombas de fósforo y las nupcias del agua con la muerte
que han de aplastar a las dulces muchachas paseantes
en esta misma hora que sonríe
por una desconocida ciudad de provincias
pero dejad tranquilo al joven estudiante
que lleva en su corazón un estío secreto.

Inundad los periódicos las radios los cines las tribunas
de entelequias estructuras incompatibilidades
pero dejad tranquilo al obrero que fumando un pitillo
ríe con los amigos en aquel bar de la esquina.

Asesinaos si así lo deseáis
exterminaos vosotros: los teorizantes de ambas cercas
que jamás asiríais un fusil de bravura
pero dejad tranquilo a ese hombre tan bueno y tan vulgar
que con su mujer pasea en los económicos atardeceres.

Aplastaos pero vosotros
los inquisitoriales azuzadores de la matanza
los implacables dogmáticos de estrechez mentecata
los monstruosos depositarios de la enorme Gran Estafa
los opulentos energúmenos que en alza favorable de cotizaciones
preparáis la trituración de los sueños modestos
bajo un hacha de martirios inútiles.

Pisotead mi sepulcro también
os lo permito si así lo deseáis inclusive y todo
aventad mis cenizas gratuitamente
si consideráis que mi voz de la calle no se acomoda a vuestros fines suculentos
pero dejad tranquilo a ese niño que duerme en una cuna
al campesino que nos suda la harina y el aceite
al joven estudiante con su llave de oro
al obrero en su ocio ganado fumándose un pitillo
y al hombre gris que coge los tranvías
con su gabán roído a las seis de la tarde.

Esperan otra cosa.
Los parieron sus madres para vivir con todos
y entre todos aspiran a vivir tan sólo esto
y de ellos ha de crecer
si surge
una raza de hombres con puñales de amor inverosímil
hacia otras aventuras más hermosas.

                    Miguel Labordeta 





viernes, 24 de julio de 2015

Dr.Kurnicopia.

José Martínez es...Dr Kurnicopia!!








jueves, 23 de julio de 2015

En ti.


De todas las mujeres que he amado
las que recuerdo todavía son aquellas
que un día decidieron olvidarme.


___

Tampoco tengo nada que pedirte. Me conformo
con estar hipotecado a tus caderas.


__



En ti comienza todo: los días y sus noches,
el espejo y el aire, las tardes de tormenta
la boca que me llama y la palabra nunca




Rodolfo Serrano. Micropoemas.



miércoles, 22 de julio de 2015

Nunca seré de piedra.


Yo nunca seré de piedra. 
Gritaré cuando haga falta. 
Reiré cuando haga falta. 
Cantaré cuando haga falta. 





martes, 21 de julio de 2015

Capitalismo moderno.

El problema humano del capitalismo moderno puede formularse de la siguiente manera: El capitalismo moderno necesita hombres que cooperen mansamente y en gran número; que quieran consumir cada vez más; y cuyos gustos estén estandarizados y puedan modificarse y anticiparse fácilmente. Necesita hombres que se sientan libres e independientes, no sometidos a ninguna autoridad, principio o conciencia moral – dispuestos, empero, a que los manejen, a hacer lo que se espera de ellos, a encajar sin dificultades en la maquinaria social-; a los que se pueda guiar sin recurrir a la fuera, conducir, sin líderes, impulsar sin finalidad alguna -excepto la de cumplir, apresurarse, funcionar, seguir adelante-. ¿Cuál es el resultado? El hombre moderno está enajenado de sí mismo, de sus semejantes y de la naturaleza. Se ha transformado en un artículo, experimenta las fuerzas vitales como una inversión que debe producirle el máximo de beneficios posible en las condiciones imperantes en el mercado. Las relaciones humanas son esencialmente las de autómatas enajenados en las que cada uno basa su seguridad en mantenerse cerca del rebaño y en no diferir en el pensamiento, el sentimiento o la acción. Al mismo tiempo que todos tratan de estar tan cerca de los demás como sea posible, todos permanecen tremendamente solos, invadidos por el profundo sentimiento de inseguridad, de angustia y de culpa que surge siempre que es imposible superar la separatidad humana. Nuestra sociedad ofrece muchos paliativos que ayudan a la gente a ignorar conscientemente esa soledad: en primer término, la estricta rutina del trabajo burocratizado y mecánico, que ayuda a la gente a no tomar conciencia de sus deseos humanos más fundamentales, del anhelo de trascendencia y unidad. En la medida en que la rutina sola no basta para lograr ese fin, el hombre se sobrepone a su desesperación inconsciente por medio de la rutina de la diversión, la consumición pasiva de sonidos y visiones que ofrece la industria del entretenimiento; y, además, por medio de la satisfacción de comprar siempre cosas nuevas y cambiarlas inmediatamente por otras. El hombre moderno está actualmente muy cerca de la imagen que Huxley describe en Un mundo feliz: bien alimentado, bien vestido, sexualmente satisfecho, y no obstante sin yo, sin contacto alguno, salvo el más superficial, con sus semejantes, guiado por los lemas que Huxley formula tan sucintamente, tales como: “Cuando el individuo siente, la comunidad tambalea”; o “Nunca dejes para mañana la diversión que puedes conseguir hoy”, o como la afirmación final: “Todo el mundo es feliz hoy en día” La felicidad del hombre moderno consiste en “divertirse”. Divertirse significa la satisfacción de consumir y asimilar artículos, espectáculos, comida, bebidas, cigarrillos, gente, conferencias, libros, películas; todo se consume, se traga. El mundo es un enorme objeto de nuestro apetito, una gran manzana, una gran botella, un enorme pecho; todos succionamos, los eternamente expectantes, los esperanzados -y los eternamente desilusionados-. Nuestro carácter está equipado para intercambiar y recibir, para traficar y consumir; todo, tanto los objetos materiales, como los espirituales, se convierten en objeto de intercambio y de consumo.


Erich Fromm



lunes, 20 de julio de 2015

Be different.

La persona que sigue a la multitud normalmente no irá más allá de la multitud. La persona que camina sola probablemente se encontrará en lugares donde nadie ha estado antes.

Albert Einstein.


domingo, 19 de julio de 2015

Self-Portrait.

 “A menudo las personas dicen que aún no se han encontrado a sí mismas. Pero el sí mismo no es algo que uno encuentra, sino algo que uno crea”. – 


Thomas Szasz



Anthony van Dyck (Flemish, 1599–1641). Self-Portrait



sábado, 18 de julio de 2015

La mar.




El mar para Latirgue...

Decía siempre la mar. Así es como dicen en español cuando la quieren. Aunque hablen mal de ella siempre se refieren a ella como si fuera una mujer.
Ernest Hemingway








Jacques Henri Latirgue


viernes, 17 de julio de 2015

Placeres.

Lo que da valor a un placer es usarlo raramente.
Juvenal







Ilustraciones: Agustina Guerrero

jueves, 16 de julio de 2015

Don Draper.

“Lo que llamas amor fue inventado por tipos como yo. Para vender medias” 

“Qué es la felicidad? Es el momento antes de necesitar más felicidad”

“Nostalgia es una palabra delicada, pero potente. En griego, ‘nostalgia’ significa literalmente ‘dolor de una vieja herida’. Es una punzada en tu corazón más poderosa que la memoria”. -


Don Draper



miércoles, 15 de julio de 2015

La capitana.


Tenia quince años cuando n´un barcu 
coló pa Cuba dende Xixón...





martes, 14 de julio de 2015

¿Qué pasaría?


¿Qué pasaría si un día
despertamos dándonos
cuenta de que somos mayoría?

¿Qué pasaría si de pronto
una injusticia, sólo una,
es repudiada por todos,
todos los que somos, todos,
no unos, no algunos, sino todos?

¿Qué pasaría si en vez de
seguir divididos nos
multiplicamos, nos sumamos
y restamos al enemigo que
interrumpe nuestro paso?

¿Qué pasaría si nos
organizáramos y al mismo
tiempo enfrentáramos
sin armas, en silencio,
en multitudes, en millones de
miradas la cara de los
opresores, sin vivas,
sin aplausos, sin sonrisas,
sin palmadas en los hombros,
sin cánticos partidistas,
sin cánticos?

¿Qué pasaría si yo pidiese
por ti que estás tan lejos,
y tú por mí que estoy tan lejos, y ambos por
los otros que están muy
lejos y los otros por
nosotros aunque estemos lejos?

¿Qué pasaría si el grito
de un continente fuese
el grito de todos los continentes?

¿Qué pasaría si pusiésemos
el cuerpo en vez de lamentarnos?

¿Qué pasaría si rompemos
las fronteras y avanzamos
y avanzamos y avanzamos
y avanzamos?

¿Qué pasaría si quemamos
todas las banderas para
tener sólo una, la nuestra,
la de todos, o mejor
ninguna porque no
la necesitamos?

¿Qué pasaría si de pronto
dejamos de ser patriotas para
ser humanos?

No sé... me pregunto yo:

¿Qué pasaría...?

Mario Benedetti



Fotografía: Robert Doisneau

lunes, 13 de julio de 2015

domingo, 5 de julio de 2015

Max Aub

La joven se dio satisfecha,. De buenas a primeras me sorprende: ¿cómo alguien como esta moza no sabe lo que quiere decir la palabra “fascismo”?

Luego hago cuentas: 1969 menos quince, 1954. Esta muchacha ha nacido en 1954. 

Entonces ¿por qué ha de saber lo que quiere decir la palabra “fascismo” en España? Tampoco sabrá lo que quiere decir “nazi” y tal vez no haya oído nunca el santo del apellido de Hitler.

Cuando sepa quien fue –cuando oiga y aprenda su nombre- ¿qué tendrá que ver con lo que de verdad fue?

Tampoco oirá nunca el nombre de Mauthausen, ni el de Gurs ni el de Argelès. Habrá otros.

Max Aub (1969) 

sábado, 4 de julio de 2015

El olvido.



La olvidé. Por completo. Para siempre
(o eso creía entonces). Me cruzaba
con ella por la calle y no era ella
quien se paraba ante un escaparate
de ropa deportiva, no era ella
quien compraba el periódico en un quiosco
y se perdía entre la muchedumbre.
Como si hubiera muerto. No era ella.
Su nombre era el de todas las mujeres.

Luis Alberto de Cuenca

viernes, 3 de julio de 2015

Uno no escoge.

Uno no escoge el país donde nace;
pero ama el país donde ha nacido.


Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.

Nadie puede evadir su responsabilidad.

Nadie puede taparse los ojos, los oidos,
enmudecer y cortarse las manos.

Todos tenemos un deber de amor que cumplir,.
una historia que nacer
una meta que alcanzar.

No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
en que nacerá y crecerá
la semilla que trajimos con nosotros.


Gioconda Belli

jueves, 2 de julio de 2015

Que los ruidos...

Que los ruidos te perforen los dientes, como una lima de dentista, y la memoria se te llene de herrumbre, de olores descompuestos y de palabras rotas.

Que te crezca, en cada uno de los poros, una pata de araña; que sólo puedas alimentarte de barajas usadas y que el sueño te reduzca, como una aplanadora, al espesor de tu retrato.

Que al salir a la calle, hasta los faroles te corran a patadas; que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte ante los tachos de basura y que todos los habitantes de la ciudad te confundan con un meadero.
Que cuando quieras decir: “Mi amor”, digas: “Pescado frito”; que tus manos intenten estrangularte a cada rato, y que en vez de tirar el cigarrillo, seas tú el que te arrojes en las salivaderas.

Que tu mujer te engañe hasta con los buzones; que al acostarse junto a ti, se metamorfosee en sanguijuela, y que después de parir un cuervo, alumbre una llave inglesa.

Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto, para que los espejos, al mirarte, se suiciden de repugnancia; que tu único entretenimiento consista en instalarte en la sala de espera de los dentistas, disfrazado de cocodrilo, y que te enamores, tan locamente, de una caja de hierro, que no puedas dejar, ni un solo instante, de lamerle la cerradura.

Oliverio Girondo

miércoles, 1 de julio de 2015

La vida.



Por lo breve es... el tiempo de un respiro;
un relámpago; el cruce de una estrella;
un parpadeo; un goce; una centella;
una germinación; un beso; un tiro;
un do de pecho; un brindis; un suspiro;
una flor en un búcaro; una huella;
una amistad; lo bello de una bella;
una promesa; un éxito; un ¡te admiro!;
un convertirse en público un secreto;
un pasar de cadáver a esqueleto;
un naufragio; una rúbrica; una bruma;
un rubor; un crepúsculo; un asueto;
un eclipse; una boda; un sí; una espuma;
un amor; una dicha... y un soneto.


Enrique Jardiel Poncela