lunes, 29 de febrero de 2016

Listas.

La lista Forbes, la lista Parker. Los 50 mejores restaurantes y los 40 principales. La más taquillera, el mejor pagado. Lo más leído, vendido, escuchado, influyente. El más rico, la más sexy, Miss Mundo y Miss Universo.
Esta obsesión por el éxito, este culto a los triunfadores, está convirtiendo nuestra vida en un inmenso ranking. Las listas son el reflejo de una forma de entender la vida. Una competición que idolatra a los primeros y relega al resto al papel de segundones.
Soy incapaz de enjuiciar cuál es la mejor canción de Sinatra, el mejor lienzo de Hopper o la mejor cosecha de Rioja. No lo sé y tampoco me interesa demasiado. Resulta agotador jugar a juzgar. Tasar, cada vez que bebo, escucho o leo, al autor que se esconde tras su obra.
No necesito a los primeros ni me rindo ante lo mejor. Me sobra con lo bueno. Quiero disfrutar del vino o la película sin sentir la obligación de puntuarlo. Descubrir sin intermediarios y sin expectativas aquello que me gusta. Rozar, con labios ingenuos, el primer sorbo. Caer rendido ante una melodía robada a una ventana entreabierta.
No quiero participar en la carrera. No entiendo las metas que persigue. Prefiero salir de la autopista y perderme por carreteras secundarias. Sentir sin medir, comparar, valorar, contrastar. Sentir, nada más. Descubrir autores sin foto en la solapa. Encontrar cocineros sin orientarme por las estrellas. Disfrutar de músicos de bar y pintores callejeros. Que mi gusto se enamore por sorpresa.
Es curioso. Ser el número uno supone coincidir con el criterio de la mayoría. Sólo premiamos lo que ya conocemos. En cambio, ser diferente exige arriesgar, abrir camino sin temor a renunciar al reconocimiento social.
Dejadme preferir a los segundos.
O, aún más, a los que acampan fuera de las listas. 

Guille Viglione. Publicado en El Diario vasco el Domingo, 7 de Febrero de 2016.




domingo, 28 de febrero de 2016

Improbabilitá.

Los objetos improbables del artista italiano Giusseppe Colarusso; ¿qué pasaría si esos objetos cotidianos dejarán de servir tal y como se espera de ellos?. 


Giuseppe plantea que el espectador está acostumbrado a vivir en una realidad que se resuelve, en gran medida, gracias a estos objetos, por lo que su presencia y funcionalidad se da por hecho. Por esa razón, al modificar su forma, invita a que éste ponga atención en pequeños detalles que hacen toda la diferencia. 














sábado, 27 de febrero de 2016

Tablón de anuncios


Ya sé que éste es un libro que habla de ti y de mi;
que aquí no hay sitio
para la usura,
el hambre,
los deshaucios,
el miedo,
que ser feliz no es cerrar los ojos
ni las sábanas son lo opuesto a las banderas.
Pero mira esa gente sin trabajo,
el dolor,
la injusticia,
las guerras,
el expolio,
la opresión,
el cinismo,
los pactos de silencio...
Mira cómo funciona
el negocio de la desigualdad:
para que sigan llenas algunas cajas fuertes,
tiene que haber millones de neveras vacías.
Ya sé que este es un libro de amor,
pero sus páginas
están abiertas para los que sufren,
para los ilegales,
para los desterrados,
para esos cuyo único problema
es que no tienen nada que sumar.
Les ofrezco mi voz para que nunca olviden
que ningún muro se alza ni se derriba sólo,
que juntar los pedazos de las promesas rotas
no les va a rescatar de la mentira.
Aquí tienen mis manos.
Si la verdad quisiera ser contada
pongo este poema a su disposición.
Benjamín Prado.



viernes, 26 de febrero de 2016

Yoga Joes.

“Siempre es demasiado pronto para darse por vencido.”
Norman Vincent Peale








Dan Abramson "Yoga Joes"

jueves, 25 de febrero de 2016

¡Gloriosa independencia!.

“Y para la gran masa de mujeres trabajadoras, ¿cuánta independencia se gana si la estrechez y falta de libertad del hogar es reemplazada por la estrechez y falta de libertad de la fábrica, las tiendas o la oficina?... ¡Gloriosa independencia!”

Emma Goldman






Paulina Olowska

miércoles, 24 de febrero de 2016

Contribución a la estadística.

De cada cien personas, 
las que todo los saben mejor:
cincuenta y dos, 
las inseguras de cada paso:
casi todo el resto, 
las prontas a ayudar,
siempre que no dure mucho:
hasta cuarenta y nueve, 
las buenas siempre,
porque no pueden de otra forma:
cuatro, o quizá cinco, 
las dispuestas a admirar sin envidia:
dieciocho, 
las que viven continuamente angustiadas
por algo o por alguien:
setenta y siete, 
las capaces de ser felices:
como mucho, veintitantas, 
las inofensivas de una en una,
pero salvajes en grupo:
más de la mitad seguro, 
las crueles
cuando las circunstancias obligan:
eso mejor no saberlo
ni siquiera aproximadamente 
las sabias a posteriori:
no muchas más
que las sabias a priori, 
las que de la vida no quieren nada más que cosas:
cuarenta, 
aunque quisiera equivocarme,
las encorvadas, doloridas
y sin linterna en lo oscuro:
ochenta y tres, 
tarde o temprano,
las dignas de compasión:
noventa y nueve, 
las mortales:
cien de cien.
Cifra que por ahora no sufre ningún cambio.



Wislawa Szymborska


Eugenia Loli

martes, 23 de febrero de 2016

lunes, 22 de febrero de 2016

Generaciones.

Padre
tu generación
escribía libertad
con las manos
en los muros.

Padre
mi generación
escribe esclavitud
con las manos
en los iPhone.

David Castelo



domingo, 21 de febrero de 2016

Pensar en un hombre.

Pienso que en este momento
tal vez nadie en el universo piensa en mí,
que solo yo me pienso,
y si ahora muriese,
nadie, ni yo, me pensaría.

Y aquí empieza el abismo,
como cuando me duermo.
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de ausencia todo.

Tal vez sea por esto
que pensar en un hombre
se parece a salvarlo. 


Roberto Juarroz





Itsuko Suzuki

viernes, 19 de febrero de 2016

Tripulantes.

No hay pasajeros en la nave espacial tierra: todos somos tripulantes. 

Mcluhan

Antes de volar ya era consiente de lo pequeño y vulnerable que es nuestro planeta; pero sólo cuando lo vi desde el espacio, en toda su inefable belleza y fragilidad, comprendí que la tarea mas urgente de la humanidad es protegerla y preservarla para las futuras generaciones.  

Sigmund Jáhn






jueves, 18 de febrero de 2016

Ladies and cigarettes.


No sé nada de ti. Ya no me llegan palabras ni noticias.
Te imagino perdida en algún sitio. Acompañada
de los viejos fantasmas de la noche,
en una cama extraña,
fumando algún cigarro, o tal vez andes
por viejos descampados o por las calles húmedas
de algún puerto perdido. En una fiesta absurda,
con ese gesto tuyo y una copa de vino entre las manos (...)


Rodolfo Serrano






miércoles, 17 de febrero de 2016

Dicraduras perfectas.

“Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente, un sistema de esclavitud, en el que gracias al consumo y el entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre”
Aldous Huxley




martes, 16 de febrero de 2016

Contra la nostalgia.



No debes, en ningún caso, dejarte llevar por la nostalgia, aunque sea dulce y suave. Tampoco guardes pájaros muertos en los cajones. Las caricias perdidas no existen, pero sí existen las que están por venir, no debes llenar su espacio con plumas grises.
Podría ocurrir que alguna noche el viento volviera a cantar su nombre, y pensaras que estás indefensa sin sus abrazos. El viento no es de fiar porque cambia las cosas. Solo cierra las ventanas y grita que eres fuerte. Y que el amor te abraza. Que el viento gira y baila y no tiene a nadie que lo guarde, pero tú sí. Que no se te vuelva a olvidar que te tienes a ti misma, y eso es más amor del que cabe en la caja de Pandora.


Irela Perea






Alicia Bock

lunes, 15 de febrero de 2016

A la cola!.

Hoy, mientras me afeitaba, he descubierto lo que habrá después de la muerte. Sí, amigxs, no hay límites para una inteligencia bien entrenada. Algunxs objetarán: «qué tontería, después de la muerte no hay nada». Bien, admito la implacable navaja de Ockham, pero suponed, por pequeña que sea la posibilidad, que hay algo. En ese caso, ¿qué habría? Mi razonamiento ha sido el siguiente: ¿qué hay cuando llegas por primera vez a un sitio? De pequeño, en el colegio, en el dentista, el autobús, la Itv... ¿Qué es lo que hay? Pues, muy sencillo, colas. Después de la muerte, si algo hay serán colas. Un hecho que corrobora mi teoría es la tendencia de las ancianas a colarse en la panadería. Ellas no hacen sino entrenarse...
José Icaria 



domingo, 14 de febrero de 2016

Loosing my mind.

Busca dentro de ti mismo, en tu cabeza; y allí lo encontrarás.

Solón












Fotografías: Loosing my mind
Giusseppe Pepe