jueves, 6 de abril de 2017

Por todas.

Por todas las mujeres
rompo el grito, la lanza
y la desidia
con la que aplastaron su vuelo
los hijos del odio
contra ellas.
Poca hombría
denota la actitud beligerante.
Querer imponerse para otorgarse
la importancia que
debe ser
que uno por sí mismo
no merece.
Poca hombría.
Porque hombría no debería
ser más
que la elegancia del hombre
en el saber comportarse.
Y yo,
que no diferencio
entre hombres y mujeres,
que los creo a todos iguales,
sigo soñando personas
libres y veraces.

Por todas las mujeres
lloro sangre:
me duele cada una en las entrañas.
Se me enquista cada historia
tan adentro
que dirían que alguna fue
mi hermana
porque hay noches
que no concilio el sueño
pensando en la canción
que crean sus nombres
en algún lugar entre
el dolor y la venganza.

Por todas las mujeres
siento miedo
de que éste sea el mundo
al que yo amaba,
de que los golpes de la vida
los den manos,
de que nadie haga nada
por cambiarlo.
Y me avergüenzo, me enfado
y enloquezco.
Éste no es lugar para el mañana
de los hijos que yo sueño.

Por todas las mujeres
me levanto
para ser de la libertad,
su canto.
Bien alto:
que no nos vamos a dejar morir
ni matar,
que si no nos quieren vivas
los hijos del odio,
los hijos del mal,
les auguro un triste final.

Por todas las mujeres.
Por todos las personas que las saben amar.


Victoria Ash.


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