lunes, 31 de julio de 2017

¡Nunca!.

Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir, cuando ofrezca tú camino solo cuestas que subir, cuando tengas poco haber pero mucho que pagar, y precises sonreír aun teniendo que llorar, cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir, descansar acaso debes ¡pero nunca desistas!

Rudyard Kipling.




domingo, 30 de julio de 2017

Olores.

Quiero ser fabricante de olores
para que la gente
tenga algo distinto
que regalar en los cumpleaños,
en los bautizos, en las bodas
o en las fiestas de guardar.
Quiero vender un frasco que contenga
esencia de olor a tiza blanca,
mezclada con una pizca
de mina de lápiz
recién afilado
para los que añoran la infancia.
Para los atrapados tendré
eau de toilette de gasolina,
sutilmente mezclado
con un toque amargo de cerveza.
Para los tristes olor a palomitas de maíz
y a chocolate con churros.
Para los exiliados en las ciudades
esencia de puchero y sopa de ajo.
Para los ancianos un bálsamo suave
con aroma a recién nacido.
Y para quienes todo tiene el mismo olor,
el mismo sabor,
la misma forma,
les daría un frasco vacío,
como su vida.

Sonia San Román.



sábado, 29 de julio de 2017

viernes, 28 de julio de 2017

"Sobrevivir".


Asomarte a la calle. Encender un cigarro.
Y mandar todo esto, lo más cerca, a la mierda.
Son momentos concretos.
Y luego en el buzón
encuentras una carta
del banco que muy amablemente
te recuerda que tienes
que pagar el impuesto de un amor olvidado.
Piensa entonces que alguien
tal vez en este instante
te recuerde y sonría.
Tampoco es tan difícil sobrevivir al mundo.

Rodolfo Serrano.


jueves, 27 de julio de 2017

Ayer.




Lo niego todo
aquellos polvos y estos lodos,
lo niego todo
incluso la verdad,

miércoles, 26 de julio de 2017

martes, 25 de julio de 2017

lunes, 24 de julio de 2017

Las faldas que te esperan.

Las redes sociales nos quitan los sueños más nuestros, nos despojan de nosotros, roban nuestro tiempo. Nos tienen mirando la vida de gente que tal vez ni nos interese, alejados de la vida que amamos, de los que amamos, incrustados en la pantalla, con los dedos empotrados en la banalidad. 
Por suerte, esas redes que nos atrapan como peces sin ciudad, también ayudan a que tú conozcas poemas como este, a encontrar estrellas fugaces, gente que brilla, arte, canciones, relaciones que se escapan de la red social para darse vida propia en un colchón, en una playa.

Conviene plantearse que lo único que no vuelve es el tiempo y esas verdades con que pudimos ocuparlo. Que las cosas que podías aprender mientras te quedas atrapado en una red intentando ganar los likes que le podríamos dar al verbo vivir jamás regresan, que los trenes del disfrute no siempre pasan dos veces.
Tu próxima vida no está asegurada. Hazte un favor, apaga la pantalla y enciende los sentidos, la vida te está esperando ahí afuera con la falda levantada.
Marwan.



domingo, 23 de julio de 2017

Consejos para el buen amor.

Desnúdala despacio. O si prefieres
deja que te desnude lentamente.
Acaricia su piel, siente su pecho
tan pegado a tu pecho que parezca
que es tu carne su carne y su tibieza.

Muerde su lengua. Que tu lengua sea
el dardo que la hiera hasta la muerte.
Bebe, sin prisa, el cálido latido
de su saliva y que ella sienta entonces
que derramas en ella vida y sangre.
Deja que te acaricie los rincones prohibidos,
come su carne, muérdele su cuello,
que se pierda en tu vientre y que te empape
la humedad de su boca y el deseo
te llegue hasta los huesos y te rompa.
Y luego, muy despacio, deja que te cubra
su cuerpo. Siente el ansia, escucha
su jadeo animal. La muerte que te llega.
Pero, querido amigo, sigue mi consejo:
antes de nada, quítate, por dios, los calcetines.


Rodolfo Serrano.


sábado, 22 de julio de 2017

viernes, 21 de julio de 2017

Mezquindad.

Es imposible entregar amor si no te quieres a ti mismo. Para la supervivencia de la especie humana es tan importante evitar los asesinatos y las guerras, como el suicidio y la automutilación. Desde pequeños se nos coloca un freno de emergencia, importante en las primeras etapas, y jamás se nos quita. Esta sujeción está formada por supuestas virtudes (el ahorro, la ambición, la modestia, el auto-castigo, la autocrítica, el autocontrol, etc.), que son definitivamente contraproducentes si se utilizan exageradamente. Si bien es cierto que algunas personas con propensión a excederse las necesitan para no caer en costumbres perniciosas de autodestrucción (droga, alcohol, etc.), una gran cantidad de gente podría soltar un poco el freno sin ningún tipo de riesgos, para vivir mejor y evitar caer en otro tipo de problemas psicológicos; por prevenir un mal, producimos otro. Si el cinturón está flojo, no amarra lo suficiente; pero si amarra demasiado, asfixia.
Si el ser humano merece el respeto que se promulga por ser algo especial, eso debe hacerse extensivo a tu propia persona.
Por evitar caer en la pedantería insufrible del sabelotodo,
hemos caído en la modestia autodestructiva de la
negación de nuestras virtudes. 

Por no ser derrochadores,somos mezquinos.



Walter Riso.


jueves, 20 de julio de 2017

miércoles, 19 de julio de 2017

Hay vida.

Hay vida más allá de la tristeza, 
de ese muro insalvable que recuerda 
a la parte de atrás de una nevera. 
Hay luz del otro lado de las sombras 
que habitan en los labios con cadenas. 
Hay latido en la arteria de los males 
que acechan en su hueco de escalera. 
Hay misterios gozosos que no rezan. 
Hay un sol atrapado en los espejos 
ansioso por quemar las amapolas. 
Hay silencio en el borde de los ruidos. 
Hay música detrás de cada llanto. 
Hay una rama que sujeta el nido. 
Hay una cura para cada espanto, 
Una radio encendida en cada casa, 
una lección de vida en cada acera. 
Hay muchas manos para hacer la masa. 
Hay un acto de amor, que no se airea, 
mas sirve de colchón para el herido.
Hay puertas para huir de la amenaza 
de no encontrarte con un hombro amigo. 
Hay un grito de sálvese quien crea. 
Hay vida más allá de horizonte 
aunque nunca pasemos de su raya. 
Hay sures que se juntan con el norte. 
Hay versos que no arrojan la toalla. 
Hay ecos que recuerdan a sus voces 
y palabras que alivian la franqueza. 
Hay un gemido para cada roce. 
Hay esperanza para la belleza.



Javier Ruiz Taboada



martes, 18 de julio de 2017

Pupilas.


¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
En mi pupila tu pupila azul...


lunes, 17 de julio de 2017

La lucha.

El deber no es el éxito, es la lucha.

Ricardo Palma.



Gray Malin

domingo, 16 de julio de 2017

Sub.

Contra la muerte, nosotros demandamos vida.
Contra el silencio, exigimos la palabra y el respeto.
Contra el olvido, la memoria.
Contra la humillación y el desprecio, la dignidad.
Contra la opresión, la rebeldía.
Contra la esclavitud, la libertad.
Contra la imposición, la democracia.
Contra el crimen, la justicia.
_
Yo soy como soy y tú eres como eres, construyamos un mundo donde yo pueda ser sin dejar de ser yo, donde tú puedas ser sin dejar de ser tú, y donde ni yo ni tú obliguemos al otro a ser como yo o como tú.
__
Aquél que usa las armas para hacer valer sus ideas, es muy pobre en ideas.

Subcomandante Marcos.



sábado, 15 de julio de 2017

Fronteras.

están primero
las metas

lo que te gustaría ser
cómo desearías estar parecer
dónde querrías llegar

y están después
las fronteras

lo que realmente eres
cómo estás pareces
dónde te encuentras

asumirlo lleva
toda la vida


Vicente Muñoz Álvarez.




viernes, 14 de julio de 2017

El día en que deje de quererte.

Sé que llegará el día en que deje de quererte.
Todo será tan rápido:
primero pensaré que la vida se acaba,
que nunca fui más lejos que al dejarte marchar;
después
vendrá el olvido.
Estos poemas
hablarán todavía de nosotros
pero de tí y de mí, ya no, ya nunca más.
Cuando África amanezca cubierta por la nieve
y en los cuadros de Goya luzca el sol.
El día en que las águilas se vuelen de los dólares,
Pompeya se despierte
de su sueño a la sombra del volcán,
entonces,
sólo entonces
dejaré de quererte.
El día que no acabe a las doce de la noche.
El día en que el cielo de Marte cubra el cielo
o Raskolnikov salga de ‘Crimen y castigo’
a poner unas rosas
en la tumba de Dostoievsky,
entonces
todo habrá terminado,
no te voy a querer.
Para hasta que eso ocurra,
sólo tú y yo
podríamos
separarme
de ti.

Benjamín Prado.




jueves, 13 de julio de 2017

miércoles, 12 de julio de 2017

Momentos felices.


Cuando llueve y reviso mis papeles, y acabo
tirando todo al fuego: poemas incompletos,
pagarés no pagados, cartas de amigos muertos,
fotografías, besos guardados en un libro,
renuncio al peso muerto de mi terco pasado,
soy fúlgido, engrandezco justo en cuanto me niego,
y así atizo las llamas, y salto la fogata,
y apenas si comprendo lo que al hacerlo siento,
¿no es la felicidad lo que me exalta?
Cuando salgo a la calle silbando alegremente
—el pitillo en los labios, el alma disponible—
y les hablo a los niños o me voy con las nubes,
mayo apunta y la brisa lo va todo ensanchando,
las muchachas estrenan sus escotes, sus brazos
desnudos y morenos, sus ojos asombrados,
y ríen ni ellas saben por qué sobreabundando,
salpican la alegría que así tiembla reciente,
¿no es la felicidad lo que se siente?
Cuando llega un amigo, la casa está vacía,
pero mi amada saca jamón, anchoas, queso,
aceitunas, percebes, dos botellas de blanco,
y yo asisto al milagro —sé que todo es fiado—,
y no quiero pensar si podremos pagarlo;
y cuando sin medida bebemos y charlamos,
y el amigo es dichoso, cree que somos dichosos,
y lo somos quizá burlando así la muerte,
¿no es la felicidad lo que trasciende?
Cuando me he despertado, permanezco tendido
con el balcón abierto. Y amanece: las aves
trinan su algarabía pagana lindamente:
y debo levantarme pero no me levanto;
y veo, boca arriba, reflejada en el techo
la ondulación del mar y el iris de su nácar,
y sigo allí tendido, y nada importa nada,
¿no aniquilo así el tiempo? ¿No me salvo del miedo?
¿No es la felicidad lo que amanece?
Cuando voy al mercado, miro los abridores
y, apretando los dientes, las redondas cerezas,
los higos rezumantes, las ciruelas caídas
del árbol de la vida, con pecado sin duda
pues que tanto me tientan. Y pregunto su precio,
regateo, consigo por fin una rebaja,
mas terminado el juego, pago el doble y es poco,
y abre la vendedora sus ojos asombrados,
¿no es la felicidad lo que allí brota?
Cuando puedo decir: el día ha terminado.
Y con el día digo su trajín, su comercio,
la busca del dinero, la lucha de los muertos.
Y cuando así cansado, manchado, llego a casa,
me siento en la penumbra y enchufo el tocadiscos,
y acuden Kachaturian, o Mozart, o Vivaldi,
y la música reina, vuelvo a sentirme limpio,
sencillamente limpio y pese a todo, indemne,
¿no es la felicidad lo que me envuelve?
Cuando tras dar mil vueltas a mis preocupaciones,
me acuerdo de un amigo, voy a verle, me dice:
«Estaba justamente pensando en ir a verte».
Y hablamos largamente, no de mis sinsabores,
pues él, aunque quisiera, no podría ayudarme,
sino de cómo van las cosas en Jordania,
de un libro de Neruda, de su sastre, del viento,
y al marcharme me siento consolado y tranquilo,
¿no es la felicidad lo que me vence?
Abrir nuestras ventanas; sentir el aire nuevo;
pasar por un camino que huele a madreselvas;
beber con un amigo; charlar o bien callarse;
sentir que el sentimiento de los otros es nuestro;
mirarme en unos ojos que nos miran sin mancha,
¿no es esto ser feliz pese a la muerte?
Vencido y traicionado, ver casi con cinismo
que no pueden quitarme nada más y que aún vivo,
¿no es la felicidad que no se vende?


Gabriel Celaya.




martes, 11 de julio de 2017

Zapatillas.

todos
han ocupado el mundo con sus enormes preocupaciones
sus prioridades
sus urgentes y sus imprescindibles
han saturado cada esquina con sus compromisos
con sus ineludibles
con sus tiempos cronometrados
con sus pulcritudes, sus ambiciones, sus despistes
sus actuaciones
sus formas de ser rocambolescas
han ahogado los parques
y han derrumbado los pasos de cebra
con sus formas de supervivencia aprendidas
con sus resignaciones
con sus miedos a no participar en la guerra de los otros
con sus egoísmos pactados con su propia sombra
sus responsabilidades más y menos asumidas
sus principios definidos a golpe de experiencia frustrada
sus palabras adoradas
y sus diplomáticas relaciones entre iguales
con silencios cómplices de su propio escondite
con sus deseos y sus lamentaciones
y sus vidas milimétricas y a escala
.
y nadie
me ha cedido un hueco para que yo pueda dejar
mis zapatillas.

Violeta Castaño Ruiz.




lunes, 10 de julio de 2017

La paradoja de la tolerancia.

La tolerancia ilimitada debe conducir a la desaparición de la tolerancia. Si extendemos la tolerancia ilimitada aún a aquellos que son intolerantes; si no nos hallamos preparados para defender una sociedad tolerante contra las tropelías de los intolerantes, el resultado será la destrucción de los tolerantes y, junto como ellos, de la tolerancia (…) Deberemos reclamar entonces, en nombre de la tolerancia, el derecho a no tolerar a los intolerantes. Deberemos exigir que todo movimiento que predique la intolerancia quede al margen de la ley y que se considere criminal cualquier incitación a la intolerancia y a la persecución, de la misma manera que en el caso de la incitación al homicidio, al secuestro o al tráfico de esclavos.

Karl Popper


domingo, 9 de julio de 2017

sábado, 8 de julio de 2017

Raro.


Aquello que no es raro, encontradlo extraño. Lo que es habitual, halladlo inexplicable. Que lo común os asombre. Que la regla os parezca un abuso. Y allí donde deis con el abuso, ponedle remedio.” 



Bertolt Brecht




viernes, 7 de julio de 2017

S.XXI.

Al ser humano se le están cerrando los sentidos, cada vez requiere más intensidad, como los sordos. No vemos lo que no tiene la iluminación de la pantalla, ni oímos lo que no llega a nosotros cargado de decibeles, ni olemos perfumes. Ya ni las flores los tienen.

Ernesto Sabato




jueves, 6 de julio de 2017

Nunca.

Nunca dormí en tus brazos.
Nunca me desperté de madrugada y vi el armario, la ventana, los libros,
o escuché el ruido de las cañerías, los pasos solitarios en la calle,
y pensé, incrédulo, que, puesto que todo aquello era real,
tú también debías serlo.
No supe a qué sabían tus labios, o tu risa.
No te vi desnudarte.
No supe ni sabré jamás cómo tus ojos, en el acto del amor, incendiaban la noche.
Esa ausencia es, lo sé bien, una mutilación irremediable;
es un triste muñón, que llevaré conmigo hasta la muerte.
También es, a su modo, forma y prueba de amor, de lúcido y humillado amor,
de devastado y verdadero amor, que ofrezco a tu recuerdo.
___
Soñarte hermosa,
feliz y en otros brazos.
Pero soñarte.

José Cereijo.



miércoles, 5 de julio de 2017

¿Quién soy?.

Auto-dependencia significa contestarse las tres preguntas existenciales básicas, ¿Quién Soy? ¿A dónde voy? ¿Y con quién?… Pero contestarlas en ese orden, ¡cuidado! Con tratar de decidir a dónde voy, según con quién estoy, ¡Cuidado con definir quién soy! A partir de quién me acompaña.
Dice el poeta León Felipe, ¿Quién soy?, eh ahí una buena pregunta para hacérsela al hombre por la tarde, ¿Quién soy?, y no solemos hacernos esa pregunta, y vivimos preguntándoles a otros, quienes somos, si estamos bien vestidos, si nos sienta bien tal color, si nos queda bien aquel peinado, si estuvo bien aquello que dijimos, si fue apropiado aquello que callamos, estamos demasiado acostumbrados a cederle nuestros ojos a los demás, para que los demás nos miren, y nos digan cual es nuestro propio criterio, como si fuéramos niños, como si todavía fuéramos niños. Quizás sea, porque de alguna manera… de alguna manera, lo somos.

Jorge Bucay



martes, 4 de julio de 2017

lunes, 3 de julio de 2017

Casualidades?.

No hay casualidades sino destinos. No se encuentra sino lo que se busca, y se busca lo que en cierto modo está escondido en lo más profundo y oscuro de nuestro corazón. Porque si no, ¿Cómo el encuentro con una misma persona no produce en dos seres los mismos resultados? ¿Por qué a uno el encuentro con un revolucionario lo lleva a la revolución y al otro lo deja indiferente? Razón por la cual parece como que uno termina por encontrarse al final con las personas que debe encontrar, quedando así la casualidad reducida a límites muy modestos. De modo que esos encuentros que en la vida de cada uno nos parecen asombrosos, como el reencuentro mío con fernando, no son otra cosa que la consecuencia de esas fuerzas desconocidas que nos aproximan a través de la multitud indiferente, como las limaduras de hierro se orientan a distancia hasta los polos de un poderoso imán; Movimientos que constituirían motivo de asombro para las limaduras si tuviesen alguna conciencia de sus actos sin alcanzar a tener, empero, un conocimiento pleno y total de la realidad. Así, marchamos un poco como sonámbulos, pero con la misma seguridad de los sonámbulos, hacia los seres que de algún modo son desde el comienzo nuestros destinatarios.

Ernesto Sábato.




domingo, 2 de julio de 2017

Zona.

"Todo lo que quieres en la vida está fuera de tu zona de confort". 

Robert Allen.






sábado, 1 de julio de 2017

Nada es perfecto.

Nada es perfecto, nadie es perfecto, nadie lo será. Sólo quiero que recuerdes eso cuando la vida te fastidie o cuando te canses de ti mismo. Que sepas que uno puede equivocarse pero siempre hay tiempo para mejorar. Conozco gente que dice que la primera impresión es la que cuenta, si supieran que se necesita más de una para entender realmente como es una persona. Eso es lo malo, te pueden juzgar por un error para siempre. No les hagas caso, sólo sigue adelante y trata de ser la mejor versión de ti mismo. Bueno, dejo estas letras para ti, que me lees y viajas en mi alma. Espero te sirvan para jamás rendirte y que está bien hacer locuras, mientras no dejes de ser tu mismo ni dejes de aprender algo nuevo cada día. Hay cosas que nos hacen vivir o sentirnos vivos, así que aprovéchalas. No me gusta decir buenos días o buenas noches. Así que te deseo buena vida y que todos tus pasos te lleven a encontrar la felicidad. No la que se compra, aquella que se gana en base al dolor y al esfuerzo.

Carta para salvarte de este caos, Joseph Kapone